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Guayaramerín enfrenta el crimen organizado con la esperanza del plan Frontera Segura

PolicialPor Pamela Rivero

El violento asesinato de un ciudadano brasileño, identificado como Gabrielsinho, quien recibió 82 disparos, ha dejado una profunda huella en Guayaramerín. Una mujer que lo acompañaba sufrió seis balazos, pero logró sobrevivir, aunque su paradero es desconocido desde entonces.

La comunidad está sumida en el miedo ante la creciente presencia del crimen organizado en la región. Un residente anónimo expresó su angustia: "Hay miedo, hay temor por nuestra propia vida, de nuestros familiares, de nuestros hijos".

Este trágico suceso ha expuesto la realidad de Guayaramerín como un refugio para sicarios brasileños involucrados en actividades delictivas, según Jorge Chávez, director de Relaciones Internacionales de la Gobernación de Beni. La percepción de inseguridad ha cambiado la rutina diaria de los habitantes, que ahora desconfían de dejar las puertas abiertas o de estacionar sus motocicletas sin vigilancia.

El narcotráfico y el sicariato no son los únicos temas que preocupan a la población. Denuncias sobre la explotación ilegal de oro han surgido, involucrando a empresas extranjeras que operan bajo la fachada de cooperativas. Esta actividad también se relaciona con el lavado de dinero, lo que agrava la situación.

La falta de control en la frontera ha facilitado las operaciones del crimen organizado. Según testimonios de ciudadanos, los botes atraviesan el río Mamoré sin que nadie los inspeccione. Las autoridades locales, como la Policía y Migración, reconocen que el control es escaso, lo que permite que se realicen actividades ilícitas sin obstáculos.

Esperanza en el horizonte con el plan Frontera Segura

A pesar del panorama desalentador, la inauguración del plan Frontera Segura ha generado expectativas en la población. Este plan incluye un aumento en la presencia policial, que pasará de 60 a 200 efectivos, quienes trabajarán en conjunto con autoridades brasileñas para combatir el crimen organizado en el área del Río Mamoré.

Rodrigo Paz, quien presentó el plan, enfatizó la importancia de fortalecer la colaboración entre Bolivia y Brasil para garantizar la seguridad de las comunidades. Las autoridades revisarán los avances en un mes, aunque el ministro de Gobierno, Marco Oviedo, señaló que la policía enfrenta desafíos significativos en términos de equipamiento y preparación.

La población de Guayaramerín espera que con estas nuevas medidas se logre restaurar la tranquilidad y que el turismo vuelva a fluir, generando así nuevas oportunidades de empleo para la región.