Impacto económico del sismo en La Guaira: más allá de las casas caídas
El devastador doble sismo que golpeó La Guaira el 24 de junio ha generado consecuencias que trascienden la pérdida de infraestructura. Un análisis de ANOVA Policy Research, divulgado el 23 de julio, revela que más de 100.000 personas podrían quedar excluidas de la ayuda si las autoridades solo se enfocan en la reconstrucción de viviendas, ignoren la pérdida de ingresos y los servicios básicos.
Según este estudio, que combina imágenes satelitales de los daños con un Índice de Vulnerabilidad Social, se encontró que las áreas físicamente más afectadas no siempre son las que presentan mayor vulnerabilidad social. Antes del sismo, 187.305 de los 310.592 residentes en las siete parroquias de La Guaira ya enfrentaban situaciones de precariedad.
El informe destaca un grupo prioritario de 105.681 personas que sufrió daños materiales significativos y presenta alta vulnerabilidad. Sin embargo, el verdadero desafío radica en las 112.225 personas que, a pesar de no haber perdido sus hogares, quedaron sin medios para subsistir debido a la paralización de la actividad económica.
Omar Zambrano, economista y coautor del estudio, indica que muchas de estas personas dependían de trabajos en el sector público, en el puerto, el aeropuerto, el comercio informal y el turismo, todos los cuales se vieron severamente afectados por el terremoto. "Puede que no se te haya derrumbado la casa, pero tu vida se desmoronó", explica Zambrano.
Ante esta crisis, el estudio sugiere la creación de un registro de hogares afectados para identificar a quienes han perdido sus ingresos y la implementación de programas de protección social. Entre las recomendaciones se incluyen transferencias monetarias temporales de al menos un año, reubicación laboral de empleados públicos y la canalización de ayuda a través de comerciantes locales para evitar un colapso económico.
Los investigadores también subrayan las limitaciones que enfrenta el Estado venezolano para llevar a cabo respuestas técnicas efectivas. La falta de datos sociales actualizados y el deterioro de las capacidades institucionales obstaculizan la planificación de una recuperación eficiente.
Zambrano advierte que si no se brinda apoyo inmediato a las familias afectadas, muchas podrían verse forzadas a abandonar La Guaira o emigrar, lo que podría agravar aún más las consecuencias económicas y sociales del desastre.