Interacción reveladora entre Marset y la DEA: un narco desafiante
Un reciente informe de fiscales estadounidenses revela que Sebastián Marset, quien fue arrestado en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, mantuvo un diálogo directo a través de WhatsApp con un agente de la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos. Esta comunicación tuvo lugar un año antes de su detención en marzo de 2026.
El agente Michael Greisen intentó alertar a Marset sobre la búsqueda continua en su contra y le ofreció la posibilidad de una salida negociada. En su mensaje, Greisen enfatizó que la DEA posee recursos extensos y mantendrá la presión hasta lograr su captura.
Marset respondió de forma desafiante, afirmando que nunca lo capturarían y que consideraba que "la justicia no existe". Esta interacción, que comenzó el 26 de marzo de 2025, se tornó cada vez más hostil, con Marset insultando y amenazando al agente.
Un narcotraficante sin miedo a las consecuencias
Durante la conversación, cuando Greisen sugirió que estaba buscando evitar consecuencias negativas para la familia de Marset, el narcotraficante reaccionó con comentarios provocativos. Él se jactó de su inteligencia y desdén hacia la DEA, asegurando que había estado huyendo durante tres años y que continuaría haciéndolo indefinidamente.
Marset enfatizó su falta de temor hacia las autoridades, manifestando: "No le temo a la DEA, ni a nadie. Todos somos mortales". A pesar de las advertencias sobre los cargos en su contra, reafirmó su identidad delictiva con la frase que se ha convertido en parte de la acusación: "Soy un delincuente; seré un delincuente toda mi vida".
Finalmente, Marset fue capturado el 13 de marzo de 2026, durante un gran operativo en Santa Cruz, y fue trasladado a Estados Unidos, donde enfrenta varios cargos relacionados con el narcotráfico.