Investigación en Turquía sobre apuestas deportivas involucra a 448 dirigentes del fútbol
La Federación Turca de Fútbol (TFF) ha remitido al consejo disciplinario una investigación que incluye a 448 administrativos y directivos de alrededor de treinta clubes. Esta medida se tomó tras descubrir que estos individuos habían estado involucrados en apuestas deportivas.
La investigación se centra en personas que, en los últimos cinco años, ocuparon puestos administrativos en clubes de la Superliga y de la 1.ª Liga, y que hicieron apuestas durante su gestión, según un comunicado oficial de la TFF.
Algunos de los investigados han declarado su inocencia. Ertugrul Dogan, presidente del Trabzonspor, admitió en una entrevista haber tenido una cuenta de apuestas, aunque ya cerrada. Dogan argumentó que las casas de apuestas solían patrocinar a los clubes y promocionar sus servicios sin que nadie considerara que esto pudiera ser un problema.
El vicepresidente del Besiktas, Hakan Daltaban, también reconoció tener una cuenta de apuestas, aunque insistió en que no lo hizo con el fin de enriquecerse. Daltaban subrayó que su intención fue compartir un tipo de entretenimiento en un entorno controlado y no apostó en partidos de su propio equipo.
La TFF ya había llevado a cabo una investigación el año pasado en la que se suspendió a 149 árbitros y se sancionó a 102 jugadores, dado que sus regulaciones prohíben la participación en apuestas deportivas. A su vez, en febrero, se emitieron órdenes de arresto contra 72 personas supuestamente implicadas en una red de apuestas ilegales que movía grandes cantidades de dinero.
Los antecedentes de la investigación
Las normas de la TFF son claras al respecto, prohibiendo la participación en apuestas para garantizar la integridad del deporte. La situación actual se suma a los esfuerzos continuos de la entidad para combatir la corrupción y el mal uso de las apuestas en el fútbol turco.
Dicha investigación refleja el compromiso de las autoridades deportivas en Turquía por mantener un entorno deportivo más limpio y transparente, aunque también ha generado preocupación entre los involucrados que buscan defender su reputación ante la situación actual.