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Japón experimenta con empresas dirigidas por inteligencia artificial

MundoPor Jhoselin Noza

En un avance que parece sacado de una película de ciencia ficción, Japón ha comenzado a experimentar con una estructura empresarial en la que la inteligencia artificial asume roles clave dentro de la organización. La empresa tecnológica NEC ha puesto en marcha el proyecto denominado “Corporate AI and Workforce”, donde agentes de IA ocupan diversos puestos, desde la dirección hasta la gestión de tareas operativas.

Este modelo de trabajo no se limita a utilizar la IA como una simple herramienta. Por el contrario, busca que estos sistemas puedan ejecutar funciones específicas, incluyendo responsabilidades de gestión, lo que marca un cambio significativo en la forma de operar de las empresas.

NEC ha implementado un equipo donde la IA tiene diferentes niveles de intervención. Este equipo incluye un director de IA, un consejo ejecutivo y gerentes de IA, además de otros agentes que se encargan de tareas concretas. A diferencia de simplemente interactuar con un chatbot, la firma está probando sistemas que pueden coordinar actividades, analizar datos y proponer acciones de manera autónoma, adaptándose a las necesidades cambiantes de la empresa.

Un reciente ensayo realizado en julio demostró que estos agentes pueden llevar a cabo análisis de gestión y simulaciones de negocio en un tiempo notablemente reducido, completando tareas en aproximadamente un séptimo del tiempo usual. Este logro subraya el potencial de la IA para manejar grandes volúmenes de información y detectar patrones con rapidez.

Sin embargo, a pesar de esta capacidad, la toma de decisiones sigue siendo prerrogativa de los humanos. Los empleados mantienen el control sobre los resultados, la gobernanza y la calidad del trabajo, estableciendo una clara distinción entre las funciones de la IA y las de los humanos.

NEC aclara que la meta de este experimento no es reemplazar a la fuerza laboral, sino más bien liberar a los trabajadores de tareas repetitivas y analíticas, permitiéndoles enfocarse en actividades que requieren creatividad y juicio profesional. Además, se está utilizando un gemelo digital para monitorear el desempeño de los agentes de IA, lo que facilita la identificación de problemas y oportunidades de mejora.

Cada semana, la empresa revisa los desafíos y las sugerencias generadas por los agentes de IA. En los casos que no pueden resolverse internamente, los humanos intervienen para aportar información adicional o tomar decisiones más complejas.

El experimento de NEC plantea la interesante posibilidad de cómo será la organización del trabajo en un futuro donde la inteligencia artificial asuma un rol más relevante. Por ahora, los humanos siguen al mando, pero este avance sugiere un cambio gradual hacia un entorno laboral donde la IA podría desempeñar un papel aún más integral.