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Katta-kun: el pelícano que se hizo amigo de los niños en Japón

MundoPor Ademar Cholima

Katta-kun fue un pelícano que se hizo famoso en Japón por su inusual rutina de visitar un jardín de infantes cercano al Parque Tokiwa, donde compartió momentos inolvidables con los niños. Desde 1989, este ave emprendió un viaje diario de 800 metros hasta el jardín Meiko en la ciudad de Ube, donde se convirtió en parte de la vida cotidiana de los pequeños.

Nacido en 1985 en el mismo parque, Katta-kun fue criado por humanos, lo que probablemente lo hizo más sociable. A los cuatro años, se aventuró solo a la guardería, donde no solo asistía, sino que también participaba en juegos y actividades junto a sus nuevos amigos.

La presencia de Katta-kun en el jardín de infantes no pasó desapercibida para los medios de comunicación. En la década de 1990, el pelícano se volvió un fenómeno en la televisión japonesa, apareciendo en programas y documentales que celebraban su entrañable amistad con los niños.

De la guardería a la cultura popular japonesa

Con el tiempo, la historia de Katta-kun trascendió las fronteras del jardín de infantes, convirtiéndose en parte de la cultura popular. En 1995, se lanzó una serie animada titulada 'Katta-kun Monogatari', que giraba en torno a la amistad entre un niño solitario y un pelícano, inspirada en su propia historia.

A pesar de que Katta-kun dejó de visitar la guardería a partir de 1991, cuando encontró pareja, su legado perduró. Continuó viviendo en el Parque Tokiwa hasta 2008, donde su presencia siempre evocó los recuerdos de aquellos años compartidos con los infantes.

El 16 de julio de 2008, Katta-kun falleció a los 23 años, encontrándose en el lago del parque. Su muerte fue sentida por todos aquellos que lo conocieron, y en el jardín Meiko se organizó un homenaje en su memoria. A pesar de su partida, su legado continúa a través de su descendencia.

La historia de Katta-kun es un recordatorio conmovedor de que los lazos de amistad pueden surgir en los lugares más inesperados, dejando una huella imborrable en la vida de quienes tuvieron la fortuna de conocerlo.