La ONU revela trata de personas en el reclutamiento de bolivianos para el conflicto en Ucrania
La Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania ha revelado que las autoridades rusas, en colaboración con redes de intermediarios, han participado en la trata de personas para reclutar extranjeros en sus fuerzas armadas. Bolivia es uno de los 29 países afectados por este mecanismo de captación, según el informe presentado ante la Asamblea General de la ONU.
El informe, liderado por Erik Møse y acompañado por Pablo de Greiff y Vrinda Grover, detalla que los reclutadores se hacían pasar por empresas legítimas ofreciendo trabajos bien remunerados a hombres de escasos recursos. Esta estrategia incluía la gestión de pasajes, visados y documentación, e incluso algunos intermediarios acompañaban a los viajeros.
Al llegar a Rusia, muchos de estos hombres eran Forzados a firmar contratos en ruso, sin entender que podrían ser enviados al frente de combate. La investigación ha encontrado que existe una notable coordinación entre los intermediarios y las autoridades rusas, quienes trasladaban a los reclutados a zonas de combate donde enfrentaban serios riesgos.
El informe también hace una distinción clara entre aquellos que se unieron a las fuerzas rusas por voluntad propia y quienes fueron víctimas de engaño o amenazas. Los últimos son considerados víctimas de trata y no deben ser catalogados automáticamente como mercenarios, lo que les otorga derechos bajo el derecho internacional humanitario.
Desde Bolivia, la Cancillería ha recibido 34 solicitudes de asistencia consular relacionadas con compatriotas que han sido reclutados para el conflicto. El canciller Héctor Huanca ha informado que se están llevando a cabo gestiones tanto en Rusia como en Ucrania para localizar y proteger a estos ciudadanos, y ha confirmado la repatriación de cinco bolivianos.
Además, el Ministerio Público en Bolivia ha iniciado cuatro investigaciones por posible trata de personas con fines de reclutamiento militar, abarcando hasta 31 víctimas en los departamentos de Santa Cruz, Tarija y Beni. La fiscal Giovana Castro destacó que hay un aprovechamiento de la difícil situación económica que enfrentan muchas familias.
El tema ha cobrado visibilidad desde julio, cuando las familias de Iván Valdivia y José María Soleto realizaron un velorio simbólico en Santa Cruz al recibir noticias sobre sus muertes en combate. Otras denuncias también surgieron desde Rincón de Palometas sobre ofertas de empleo que resultaron en reclutamientos forzados.
Mientras tanto, la Embajada rusa en Bolivia ha negado cualquier vinculación con estas redes de captación. El embajador Dmitry Vérchenko afirmó que no tienen conocimiento de un sistema de reclutamiento, aunque se ofreció a colaborar con las autoridades bolivianas sobre el asunto. La Comisión de la ONU ha instado a desvincular a todos aquellos que fueron reclutados mediante engaños de las fuerzas rusas.