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Sociedad

Nacen los primeros pichones de paraba azul en el Pantanal boliviano

SociedadPor Jhoselin Noza

En el Área Natural de Manejo Integrado (ANMI) San Matías, ubicado en el Pantanal boliviano, han nacido dos pichones de paraba azul, Saturnina y Avelino. Este suceso marca un importante logro para la conservación de esta especie, ya que es la primera vez que se registra su reproducción en una caja nido diseñada para ellas en el área, específicamente en la comunidad de Candelaria, en el este de Santa Cruz.

El ANMI San Matías, que abarca 2.918.500 hectáreas, incluye partes de las provincias Ángel Sandoval, Germán Busch, Chiquitos y Velasco, y es conocido por su rica biodiversidad. La paraba azul (anodorhynchus hyacinthinus) está clasificada como en peligro en el Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia, lo que hace que este nacimiento sea aún más significativo.

La iniciativa de instalar cajas nido surgió hace seis meses, como respuesta a la disminución de lugares naturales para la nidificación. Inicialmente, una pareja de parabas ocupó una de estas cajas en el retiro El Cussy, en Candelaria, lo que motivó a los guardaparques a pensar que habían elegido ese lugar para criar.

Los pichones fueron nombrados en honor a los primeros pobladores del área, Saturnina y Avelino, y su nacimiento es el resultado del trabajo conjunto entre varias organizaciones, incluyendo el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), la Fundación Conservación de Loros en Bolivia (CLB) y el zoológico de Phoenix.

Las cajas nido se construyeron con adaptaciones específicas para la paraba azul, que es más grande que otras especies de loros. Se han instalado un total de 30 cajas en diferentes localidades del ANMI, como Candelaria, Santo Rosario y San Fernando, a pesar de las complicaciones logísticas que presenta la región.

La pérdida de árboles grandes con cavidades naturales ha afectado la reproducción de la paraba azul, especialmente después de los incendios que han devastado la zona desde 2019. Estos eventos han llevado a la desaparición de muchos árboles que eran vitales para la nidificación de esta especie.

El éxito en la cría de Saturnina y Avelino ha generado entusiasmo entre los pobladores de Candelaria y los guardaparques, quienes ahora buscan involucrar más a la comunidad en el proyecto, ofreciendo oportunidades laborales y fomentando la educación ambiental.

La observación de aves también se considera una actividad con potencial para el desarrollo local, con el objetivo de que Candelaria y sus alrededores se conviertan en destinos para el aviturismo, promoviendo la conservación de la paraba azul y su hábitat.