Paula Peña Hasbún: Memorias de una cruceña entre la historia y la maternidad
Paula Peña Hasbún, historiadora nacida en Santa Cruz, evoca su niñez y cómo ha cambiado su ciudad en los últimos sesenta años. Recuerda que nació en una Santa Cruz tranquila, donde la loseta se colocó por primera vez en ese mismo mes, y donde su vida estuvo llena de experiencias significativas desde su infancia.
Cercana a la plazuela Blacutt, Paula se formó en el Colegio Alemán, donde pasó sus años de preescolar, primaria y secundaria. Rememora que en ese tiempo la ciudad contaba con colectivos en lugar de micros y había un fuerte sentido de comunidad. También destaca cómo el cine formaba parte de su vida, gracias a la familia Bilbao, que proyectaba películas en el barrio.
La lectura ha sido un pilar en su vida desde pequeña, influenciada por sus padres, quienes le enseñaron a leer a los tres años. Paula afirma que aún mantiene el hábito de leer el periódico EL DEBER cada mañana, una tradición familiar que valora profundamente.
Los aromas de jazmín y azahar la transportan a su infancia, así como los recuerdos de meriendas después de la escuela. La plazuela Blacutt y sus paseos en góndola son parte de esos gratos momentos que aún guarda en su memoria.
Transformaciones de la ciudad y su significado como cruceña
Paula señala cambios significativos en Santa Cruz a lo largo de los años. Recuerda cómo, en su adolescencia, lugares como la hamburguesería Topsy marcaron el inicio de nuevas costumbres. También menciona lo que eran las Lomas de Arena, que ahora están completamente desarrolladas, y cómo el barrio Guapay era el límite de la ciudad en su juventud.
Ser cruceña, para Paula, significa ser parte de una comunidad resiliente y emprendedora. Resalta el papel crucial de las mujeres a lo largo de la historia de la ciudad, desde la época colonial hasta la actualidad, y expresa su orgullo por el coraje y la dedicación de ellas.
Su interés por la historia surgió desde temprana edad, influenciado por historias de las misiones jesuíticas que le contaba su padre. A los doce años, tuvo la oportunidad de recorrer estas misiones y, más tarde, su intercambio en Europa reafirmó su deseo de dedicarse a la historia.
La maternidad y la carrera profesional han sido una búsqueda constante de balance para Paula. Asegura que, tras el nacimiento de su hijo, priorizó su crianza, aunque eso significó dejar de lado algunas oportunidades laborales. Para ella, lo más valioso de la maternidad es formar personas con valores.
A través de sus libros, Paula intenta relatar lo que le hubiese gustado leer, especialmente sobre el siglo XIX, centrándose en el papel de las mujeres y los conflictos políticos de la época. Para ella, queda mucho por explorar y documentar sobre la historia de su ciudad.
Finalmente, Paula expresa su gratitud hacia Santa Cruz, afirmando que le ha brindado más de lo que ella ha podido aportar. Se siente afortunada de poder dedicarse a lo que ama y de haber recibido reconocimiento por su trabajo en la historia.