Preocupación por la caída en la certificación de semillas en Santa Cruz
La producción agrícola en Santa Cruz se ve amenazada por una alarmante baja en la certificación de semillas, un proceso crucial que garantiza la calidad del insumo agrícola. El Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF) ha indicado que esta certificación es fundamental para que los productores obtengan un rendimiento adecuado y puedan recuperar su inversión en cada campaña.
Ana Sofía Urresti, responsable del INIAF en el departamento, reveló que la cantidad de semillas certificadas ha disminuido aproximadamente un 70% al comparar los datos de 2025 con los de 2026, aunque no se especificó el intervalo exacto de tiempo evaluado. Esta caída es preocupante, ya que refleja un debilitamiento en los estándares de calidad que podrían impactar en la producción agrícola de la región.
Según Urresti, las importaciones de semillas también han sufrido una baja significativa, pasando de 6.116,77 toneladas a 2.536,92 toneladas, lo que representa una reducción del 58,5%. Sin embargo, es importante destacar que estos números se refieren a las importaciones y no necesariamente al volumen de semillas que han pasado por el proceso de certificación.
La responsable del INIAF atribuye parte de esta crisis a la competencia desleal generada por el comercio informal de semillas, conocido como "bolsa blanca", que perjudica a los productores que invierten en semillas certificadas y que cumplen con todos los controles de calidad establecidos.
"La inversión necesaria para garantizar calidad ha disminuido. Los agricultores ya no están dispuestos a invertir lo que corresponde para producir semillas certificadas", advirtió Urresti, señalando que este fenómeno puede llevar a un debilitamiento del sector semillero que requiere recursos sustanciales antes de la comercialización.
El proceso de certificación implica inspecciones en los campos de cultivo y análisis en laboratorios para evaluar la pureza de las semillas y su capacidad de germinación. Urresti enfatizó que una semilla contaminada no será certificada y que el objetivo es que los productores tengan una mejor idea de lo que están comprando antes de realizar su siembra, aunque la certificación no garantiza el éxito de la cosecha ante adversidades como sequías o plagas.
El INIAF enfrenta limitaciones en su capacidad de fiscalización debido a la escasez de personal. Actualmente, solo cuenta con tres personas encargadas de supervisar el comercio de semillas en Santa Cruz. Para abordar esta situación, se han proyectado contrataciones temporales y se extenderán los horarios de trabajo para manejar la demanda de certificación, aunque esto no se traduce en un aumento sostenido de la dotación de personal.
Finalmente, el INIAF ha llevado a cabo una evaluación de sus sistemas de certificación en línea con los estándares de la OCDE, con el objetivo de mantener su membresía y reiniciar la certificación de exportación para diversos cultivos. Sin embargo, aún no se han detallado los tiempos para reanudar estos procesos, lo que deja en una incertidumbre a los agricultores sobre el futuro de la certificación.