Rincón Santa Rosita, un destino gastronómico en el corazón de Warnes
Al ingresar a Rincón Santa Rosita, lo primero que se siente es la hospitalidad de sus habitantes, pero lo que verdaderamente llama la atención son los sabores de su gastronomía, como el pan de arroz y el cuñapé, que se elaboran en hornos de barro. Este rincón se ha convertido en un lugar icónico para los cruceños que buscan disfrutar de una experiencia culinaria en la Plaza de la Tradición Warneña.
La plaza, que cuenta con nueve hornos de barro, le otorga a la comunidad una identidad única. Rosa Méndez y Elisabeth Mariano son dos de las mujeres que han trabajado arduamente para que Rincón Santa Rosita sea conocido como el pueblo del horneao. Mariano, de 64 años, recuerda con nostalgia cómo su tía construyó uno de los primeros hornos de la plaza, hecho a mano.
Tradiciones y sabores locales
Situada a solo un kilómetro de Warnes, esta comunidad se formó en la década de 1950 y alberga aproximadamente 600 familias. "Aquí la gente viene a disfrutar de un café acompañado de nuestros horneados", comenta Rosario Ortiz, quien también ha vivido toda su vida en el lugar.
La religión juega un papel importante en la comunidad, ya que son devotos de Santa Rosa de Lima, cuya festividad es uno de los eventos que une a los habitantes. Rosa Méndez, con 56 años, ha mantenido la tradición culinaria que le enseñó su madre, quien fue una de las pioneras en la preparación de alimentos en los hornos.
Entre los platos típicos que se pueden degustar están el locro de gallina, la patasca y el majao. "Es nuestra manera de preservar nuestra cultura, y necesitamos que se haga mantenimiento a nuestras cabañas y a la plaza, porque es un lugar turístico", señala Méndez, recordando que la plaza también alberga una gruta dedicada a Santa Rosa de Lima.
Aunque Rincón Santa Rosita es conocido por su rica gastronomía, la comunidad enfrenta desafíos. Actualmente, cuenta con una escuela que solo ofrece educación primaria, obligando a los niños a desplazarse a Warnes para continuar sus estudios. Además, carecen de una posta sanitaria, y el estado de las calles se torna complicado durante la temporada de lluvias, convirtiéndose en un reto para los residentes.