Santa Cruz proyecta la construcción de "La Tumba", una nueva cárcel de máxima seguridad
La Gobernación de Santa Cruz está trabajando en un ambicioso proyecto para la construcción de La Tumba, una cárcel de máxima seguridad que tendrá capacidad para albergar hasta 5.000 internos. La inversión para este nuevo centro penitenciario se estima entre 20 y 30 millones de dólares.
Esta iniciativa surge como respuesta a la creciente sobrepoblación y a las deficientes condiciones estructurales que enfrentan las cárceles en el país. Según el defensor del pueblo, Pedro Callisaya, la crisis en el sistema penitenciario se ha vuelto crítica, destacando la situación del penal de Palmasola en Santa Cruz.
El gobernador Juan Pablo Velasco anunció que se buscará financiación a través de una concesión o una alianza público-privada, lo que permitiría atraer recursos del extranjero. Además, se están considerando la adquisición de cámaras de videovigilancia para mejorar la seguridad en el departamento.
La construcción de La Tumba tiene el potencial de aliviar el problema del hacinamiento carcelario y ofrecer condiciones más adecuadas para los reclusos. Sin embargo, se requiere una inversión externa significativa y cambios normativos para que el proyecto se concrete.
La propuesta incluye la ubicación de este nuevo penal en una zona remota, tomando como modelo el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador. Velasco ha indicado la necesidad de presentar el proyecto a autoridades nacionales, aunque aún no se han definido claramente los inversionistas ni el calendario de obras.
Con datos de la Defensoría del Pueblo, Bolivia enfrenta una situación alarmante, con 32.677 personas en prisión en 2025, lo que genera un índice de hacinamiento del 109%. De esta cifra, más de la mitad de los internos se encontraba en detención preventiva, lo que subraya la urgencia de reformar el sistema penitenciario.
El secretario de Seguridad de la Gobernación, Jorge Santistevan, ha calificado la situación del penal de Palmasola como una emergencia, subrayando la necesidad de implementar medidas de control más estrictas. La Gobernación busca, además, coordinar con las autoridades nacionales para llevar a cabo estas iniciativas de seguridad.
La estrategia de seguridad del gobierno de la ciudad incluye no solo la construcción de La Tumba, sino también la mejora de la infraestructura de seguridad ciudadana, lo que depende de la definición de financiamiento y de la colaboración con el gobierno nacional.