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Sociedad

Un borochi sorprende en Riberalta: una nueva evidencia de su hábitat

SociedadPor Ademar Cholima

Recientemente, un biólogo llamado Vincent Vos se topó con un borochi mientras viajaba por una carretera a aproximadamente 20 kilómetros de Riberalta. Este encuentro inesperado obligó al conductor a frenar para evitar atropellarlo, lo que llevó a Vos a bajar rápidamente y capturar imágenes del inusual animal.

El borochi, un cánido de patas largas y un aspecto poco común, fue documentado en coordenadas precisas que Vos cargó en una plataforma de ciencia ciudadana, facilitando así el seguimiento de esta especie en el área. El biólogo comentó que, a pesar de los avistamientos previos, la falta de registros sistemáticos había limitado el conocimiento sobre el borochi en esta región.

Importancia de la documentación científica

Hasta ahora, la documentación del borochi en Riberalta era escasa. Aunque algunas personas habían visto y fotografiado al animal, estos registros no contaban con información sólida para ser incluidos en bases de datos de biodiversidad. Gracias a la captura de Vos, ahora hay evidencia clara que ayuda a comprender la distribución de esta especie en el país.

El borochi, conocido científicamente como Chrysocyon brachyurus, es el cánido más grande de Sudamérica y su población es, en general, muy baja. Según el Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia 2026, se estima que en algunos lugares hay menos de 10 individuos por cada 100 kilómetros cuadrados. El Beni se considera un área crucial para su supervivencia, junto con regiones de La Paz y Santa Cruz.

Este animal, que Vos describe como un "zorro con patas de caballo", se caracteriza por su aspecto delgado, pelaje rojizo y una crin negra. Puede medir entre 1 y 1.50 metros y pesar entre 22 y 29 kilogramos. Generalmente es activo durante la noche y al amanecer, alimentándose de una variedad de presas.

La presencia del borochi también refleja el estado de los ecosistemas donde habita. Como especie que requiere grandes extensiones de hábitat, su supervivencia está amenazada por la pérdida de su entorno natural, el tráfico ilegal y las enfermedades transmitidas por perros. El 5 de octubre se conmemora el Día Internacional del Borochi, una fecha importante para la concientización sobre la conservación de esta especie en Sudamérica.