Xi Jinping lidera la mayor purga en el Partido Comunista de China
Durante la reciente reunión política anual del Partido Comunista de China, un total de 33 miembros fueron expulsados, marcando un récord histórico. Esta cifra es notablemente alta, reflejando un incremento en los asientos vacíos durante estas asambleas, ya que solo 279 miembros del Comité Central asistieron, en comparación con los 315 del pleno anterior en octubre de 2025.
Desde que Xi Jinping asumió el poder en 2012, la lucha contra la corrupción ha sido un eje fundamental de su administración, a la que ha calificado como la "mayor amenaza" para el partido. En esta ocasión, 16 de los expulsados eran figuras del ejército, aunque los detalles sobre los cargos específicos contra ellos permanecen vagos, citándose solo "graves infracciones disciplinarias y legales".
Analistas como Chong Ja Ian, del Carnegie China, destacan que este enfoque por parte de Xi tiene como objetivo consolidar su autoridad y que la campaña anticorrupción se intensificará según su percepción de seguridad dentro del partido.
Desgaste del liderazgo y nuevas expulsiones
El comunicado del partido subrayó la urgencia de enfrentar la debilidad en su liderazgo y continuar con una autodisciplina rigurosa, sugiriendo que incluso se tomarán medidas drásticas contra miembros de su propio círculo para mantener el orden. Con las expulsiones recientes, el total de miembros destituidos desde el inicio del tercer mandato de Xi asciende a 51, superando los 35 y 5 del primer y segundo mandatos, respectivamente.
Este pleno también es significativo porque es la primera vez en 14 años que menos de 300 miembros asisten a estas reuniones, lo que despierta inquietudes sobre la efectividad de la cúpula actual del partido. En enero, Xi advirtió sobre la presencia de "cuadros hipócritas" que simulan lealtad mientras persiguen intereses propios.
Entre los expulsados se encuentran altos mandos como el exjefe del partido en Xinjiang, Ma Xingrui, y los generales Zhang Youxia y Liu Zhenli. Sus destituciones han llevado al Politburó, compuesto por 24 miembros, a reducirse a 21, mientras que Zhang Shengmin fue promovido a las instancias decisivas del partido.
Los analistas prevén que la creciente atención a la disciplina partidaria está vinculada al próximo Congreso del Partido, donde se decidirá la continuidad de Xi en el liderazgo. A pesar de las especulaciones sobre su permanencia en el poder por un cuarto mandato, el enfoque de Xi parece centrarse en fortalecer su control sobre el partido y el estado ante un eventual vacío de poder en el futuro.