El BCB se enfoca en controlar la inflación mientras la economía nacional enfrenta recesión
El Banco Central de Bolivia (BCB) ha decidido mantener una política monetaria ajustada con el objetivo de controlar las presiones inflacionarias, en un contexto donde la economía del país ha experimentado diez trimestres de contracción, lo que se traduce en dos años de recesión, según el Primer Reporte de Inflación y Política Monetaria (RIPoM), presentado recientemente.
En este informe, que abarca datos hasta junio, se evidencia la tensión existente entre la necesidad de controlar la inflación y la urgencia de estimular la actividad económica, que sigue debilitada. El BCB no ha otorgado nuevos créditos al Sector Público No Financiero, siguiendo una política de "nulo financiamiento monetario", para evitar una expansión de la Base Monetaria.
El BCB ha implementado un nuevo esquema monetario donde la Base Monetaria se convierte en el ancla nominal de la economía. Esto coincide con la adopción de un régimen de tipo de cambio flexible, lo que busca prevenir que una mayor liquidez lleve a nuevos aumentos de precios.
A pesar de la política restrictiva del BCB, la situación económica sigue siendo preocupante. El reporte indica que la actividad económica ha ido en declive, especialmente durante los meses de mayo y junio, cuando los bloqueos en las carreteras impactaron negativamente en el transporte y el abastecimiento, afectando las actividades productivas.
Desde el BCB se señala que, aunque existe una moderación en las presiones inflacionarias en comparación con los niveles de 2024 y 2025, persisten riesgos que pueden elevar los precios en el tercer trimestre de 2026. Factores como ajustes de precios aún no completados, expectativas inflacionarias rígidas y problemas de abastecimiento son algunos de los elementos que podrían impactar.
Para mantener su política restrictiva, el BCB ha intensificado sus Operaciones de Mercado Abierto y ha impuesto condiciones más estrictas para el acceso a la liquidez. Esto, junto con un aumento en el encaje legal, ha llevado a una contracción de la Base Monetaria durante el primer semestre del año.
En cuanto a las proyecciones a futuro, el BCB espera que la inflación se estabilice en un dígito hacia el año 2027 y ha anunciado que en julio de 2028 se dará a conocer su meta de inflación para 2030. Sin embargo, el desafío radica en equilibrar el control de precios con la necesaria recuperación de la economía, que sigue enfrentando contracciones significativas.