Nuevo decreto de combustibles: ¿Qué implica para Bolivia?
Con el objetivo de enfrentar la creciente preocupación sobre el abastecimiento de combustibles en Bolivia, el Gobierno ha promulgado el Decreto Supremo N° 5683. Esta normativa incrementa el apoyo financiero para la importación de combustibles, aumentando el monto máximo asignado a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
El nuevo decreto establece que el Tesoro General de la Nación (TGN) podrá destinar hasta Bs 2.000 millones a YPFB. Este importe es el máximo autorizado, lo que no significa que se entregará de inmediato, ya que dependerá de las necesidades financieras del Estado.
El propósito principal de estos recursos es cubrir la diferencia entre el costo internacional de los combustibles y los precios locales. Así, el decreto busca garantizar el abastecimiento de diésel y gasolina a lo largo del territorio nacional.
Origen de los fondos
El financiamiento para la medida provendrá del TGN. Aunque el monto máximo es de Bs 2.000 millones, esto no significa que se transferirá la totalidad en un solo acto, sino que se ajustará según las necesidades y disponibilidad del Estado.
El Gobierno justificó esta decisión como una forma de asegurar el abastecimiento de combustibles y mantener la estabilidad de precios. Este enfoque se alinea con la política estatal en el sector de hidrocarburos, donde se busca que el Estado tenga un rol protagónico en la regulación del mismo.
Con esta ampliación presupuestaria, se espera que YPFB logre manejar mejor los costos de importación y, de esta manera, asegurar que los combustibles lleguen de forma adecuada al mercado nacional, evitando crisis de abastecimiento.
Esta medida responde a la necesidad de garantizar el abastecimiento de combustibles en todo el territorio nacional y mantener medidas de estabilización de precios.