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Economía

Acuerdo entre el Gobierno y cisterneros asegura el transporte de combustibles

EconomíaPor Yovana Semo

El Gobierno nacional y los empresarios dedicados al transporte de combustibles cerraron un acuerdo el sábado que garantiza el suministro de gasolina y diésel a las estaciones de servicio, evitando así problemas en la cadena de abastecimiento en el corto plazo.

Este convenio fue el resultado de una semana de negociaciones que se llevaron a cabo en las instalaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en Santa Cruz. Las reuniones fueron lideradas por el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Christian Morales, y el presidente de YPFB, Sebastián Daroca.

Actualización de condiciones económicas para cisterneros

Uno de los temas centrales discutidos fue la necesidad de actualizar las condiciones económicas relacionadas con el servicio de transporte de carburantes, en particular el costo de los fletes, que era una de las principales demandas del sector cisternero.

Daroca mencionó que "tras una semana de trabajo con el sector del transporte de cisternas, hemos alcanzado un acuerdo satisfactorio que se implementará en los próximos días para garantizar el transporte regular de combustibles en el país".

“Se ha trabajado varios días. Cualquier comisión de trabajo no siempre está de acuerdo al principio; afortunadamente primó la patria, primó que no se quiere perjudicar a la población ni al sector productivo”

Este acuerdo permite a las empresas cisterneras seguir operando normalmente y asegura el abastecimiento nacional. Kosky, presidente de la Federación de Empresarios Cisterneros del Oriente, destacó que el diálogo fue clave para llegar a este entendimiento después de días de negociación.

El momento del acuerdo es crucial, ya que Bolivia enfrenta una de sus peores crisis de abastecimiento de combustibles. En semanas recientes, se han reportado largas filas en estaciones de servicio y problemas de distribución en varias regiones del país. YPFB tuvo que movilizar más de 180 cisternas para intentar mitigar la situación.

El contexto es complejo, ya que Bolivia depende cada vez más de las importaciones de combustibles. Actualmente, el país importa aproximadamente el 60% de su gasolina y el 95% de su diésel. Se estima que se requieren cerca de $us 90 millones a la semana para estas importaciones.

El ministro Blanco reveló que YPFB tiene una deuda de $us 1.056 millones con Trafigura y Vitol por la importación de combustibles, lo que representa un riesgo para la continuidad del suministro si no se cumplen los pagos.

A pesar de que el acuerdo con los cisterneros es un paso positivo dentro de la crisis de abastecimiento, los problemas estructurales que afectan el suministro de carburantes en el país, como la caída de la producción nacional y la situación financiera de YPFB, siguen siendo desafíos importantes por resolver.