El Gobierno planifica una liberación gradual del precio del combustible
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, anunció que el Gobierno tiene como objetivo implementar una liberación gradual del precio del combustible. Esta medida forma parte de un conjunto de soluciones estructurales para enfrentar la crisis de abastecimiento y disminuir el contrabando de diésel y gasolina en el país.
Aramayo destacó que mientras persista la disparidad entre el costo del combustible en Bolivia y el precio internacional, se generará un incentivo para que continúe el contrabando. En sus declaraciones, el ministro enfatizó que "en tanto haya una diferencia de precio, va a haber un incentivo para el contrabando".
La intervención a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) se enmarca en la necesidad de reformar el modelo actual de abastecimiento de combustibles. Aramayo subrayó que el objetivo es mejorar la trazabilidad del combustible y permitir una mayor participación del sector privado en la importación y distribución.
El Gobierno compartió la postura de varios sectores productivos que abogan por un ajuste de precios más alineado al mercado internacional. Aramayo comentó que "coincidimos con eso, hay que liberar el precio", aunque resaltó la importancia de llevar a cabo este proceso mediante un diálogo que contemple el impacto en los sectores más vulnerables.
Dentro de esta nueva estrategia, se plantea que YPFB se enfoque en actividades clave como la exploración y producción de hidrocarburos, mientras que la importación y comercialización de combustibles podría abrirse a la participación privada. Aramayo precisó que YPFB debería concentrar sus esfuerzos en la explotación y la exploración.
El ministro también mencionó que la implementación de estas medidas debe ser gradual y acompañada de un proceso de socialización con los diversos sectores, debido al impacto económico que podría acarrear. Reiteró que es fundamental generar consensos y acuerdos en torno a la eliminación de la diferencia de precios.
Finalmente, Aramayo advirtió que la crisis energética que enfrenta el país es de carácter estructural y no puede solucionarse únicamente con medidas rápidas. Aseguró que se requieren cambios significativos en el modelo del sector hidrocarburífero para abordar esta compleja situación.