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Economía

Nuevos viceministros en economía: ¿un cambio real o más de lo mismo?

EconomíaPor Pamela Rivero

El nuevo gabinete del Ministerio de Economía ha incorporado a tres exfuncionarios del gobierno de Evo Morales: Óscar Navarro, Edwin Aldunate y Fernando Jiménez, quienes asumirán los roles de viceministros de Tesoro, Presupuesto e Inversión Pública. El desafío que tienen por delante es significativo: deben elaborar el presupuesto general del Estado (PGE) de 2027, implementar el modelo 50/50, mejorar las finanzas públicas y buscar financiamiento externo.

El nombramiento de estos exfuncionarios plantea la incógnita sobre la efectividad de la renovación que promovía el actual Gobierno. Navarro, con experiencia previa como viceministro del Tesoro en el primer mandato de Morales, y Aldunate, quien también ocupó cargos en el Ministerio de Hacienda durante esa era, hacen surgir dudas sobre el compromiso del nuevo gabinete con el cambio prometido.

Christian Morales, el actual ministro de Economía, también tiene raíces en el gobierno de Evo Morales; comenzó su trayectoria como analista en el Ministerio de Economía, ascendiendo a través de diversos cargos hasta llegar a su posición actual tras servir en el gobierno de Jeanine Áñez.

El legado de José Gabriel Espinoza

José Gabriel Espinoza, conocido como el "capitán antiinflación" durante la campaña de 2025 con Samuel Doria Medina, tuvo un breve paso por el Ministerio de Economía bajo la gestión de Rodrigo Paz, pero ya no forma parte del gabinete. Durante su gestión, se reveló que gestionó el apoyo de la Unión Europea para contratar a Manuel Canelas, exministro de Comunicación de Evo Morales, para crear un plan estratégico para el ministerio.

Además, se informa que Leyla Medinacelli, otra exviceministra de Comunicación de Morales, fue contratada con fondos del Banco Mundial, lo que ilustra la continuidad de conexiones con administraciones anteriores.

La situación actual sugiere un contraste entre la retórica de cambio del Gobierno y la realidad de la selección de funcionarios. La economía boliviana enfrenta serias dificultades, como déficit, escasez de dólares, problemas de abastecimiento de combustible y presión fiscal, lo que hace más relevante la pregunta sobre la capacidad de estos nuevos viceministros para ofrecer soluciones efectivas tras haber formado parte de un sistema que, según su discurso, debía ser transformado.

Frente a estos hechos, la gran interrogante permanece: ¿realmente estamos ante una renovación económica o simplemente se trata de un reciclaje de funcionarios de gobiernos anteriores?