Aumentan las quejas de los vecinos por el ruido y la descontrolada apertura de boliches en San Lorenzo
En diversas áreas de San Lorenzo La Colorada, la proliferación de boliches, rockolas y otros establecimientos nocturnos ha llevado a los vecinos a alzar la voz. La situación se ha vuelto insostenible debido al ruido constante, las peleas y la presencia de personas en estado de ebriedad, lo que ha causado preocupación en la comunidad.
Los habitantes de esta zona han decidido organizarse para exigir a los dueños de estos locales que respeten las aceras y disminuyan el volumen de la música, que se escucha a cualquier hora del día y de la noche. La sensación de inseguridad ha convertido la simple actividad de salir de casa en un reto incómodo.
Es notable que en algunas calles de San Lorenzo, se pueden contar hasta diez rockolas en una sola cuadra, donde sus clientes se agrupan en las aceras consumiendo bebidas alcohólicas. Esta situación se intensifica al caer la noche, cuando los problemas de descontrol y agresiones hacia transeúntes se vuelven más frecuentes.
La junta vecinal ha tomado medidas para dialogar con los propietarios de los locales, solicitando un respeto hacia el descanso de los vecinos. Sin embargo, muchas de estas rockolas operan sin las licencias correspondientes y se justifican alegando desconocimiento de la normativa.
Infracciones y descontrol en horarios
Los residentes han observado que, a pesar de la regulación que permite la apertura de locales nocturnos a partir de las 19:00, muchos de estos establecimientos funcionan las 24 horas del día, especialmente cerca de colegios y hospitales, lo que agrava el problema al generar ruidos molestos y desorden público.
El presidente de la junta vecinal, Neyer Cueto, ha manifestado su preocupación ante las autoridades municipales, pidiendo acciones concretas para poner fin a las violaciones de las normas vigentes, dado que algunos bares han sido puntos de encuentro para menores de edad y actividades ilícitas.
Por su parte, el secretario municipal de Seguridad Ciudadana, Paulo Viruez, ha indicado que se están realizando operativos constantes para controlar el funcionamiento de estos locales, enfocándose en los horarios y en las medidas de seguridad. Sin embargo, reconoció que la proliferación de boliches ha aumentado en los últimos años y que se requiere un mayor esfuerzo para controlar su actividad.
Finalmente, la comunidad espera que las autoridades intensifiquen los controles y tomen acciones efectivas para restablecer la paz y la seguridad en el barrio, donde el descontrol en la apertura de estos locales ha generado un impacto negativo en la calidad de vida de los vecinos.