Desmantelan centro de acopio clandestino y detectan venta irregular de gasolina
El Gobierno boliviano dio a conocer los primeros hallazgos tras la intervención a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). En una conferencia de prensa, los ministros Marcelo Blanco y Oscar Mario Justiniano informaron sobre la existencia de irregularidades en la venta de combustible en varias regiones del país.
Una de las irregularidades detectadas ocurrió en una estación de servicio en Mapiri, La Paz, donde se ofrecía gasolina a un precio de 8 bolivianos por litro, superando el precio regulado que es de 6,96 bolivianos. Durante la inspección, se observaron problemas en la señal de GPS de los vehículos cisterna.
En un operativo en Pailón, Santa Cruz, se desmanteló un centro de acopio de gasolina ilegal. Según el ministro Justiniano, dos individuos estaban utilizando un camión para adquirir combustible que luego era vendido a precios elevados.
"En la zona de Pailón se ejecutó un operativo en una casa de acopio de combustible. Con un camión compraban combustible, vaciaban a turriles y generaban la venta del mismo a otro precio", aclaró el ministro, resaltando que el combustible era originalmente adquirido en una estación de servicio regular.
Durante los operativos, se confiscaron 2.500 litros de diésel y dos personas fueron detenidas por su implicación en esta actividad irregular. El ministro Blanco enfatizó que estas acciones perjudican a muchas familias productoras.
Adicionalmente, se halló una cisterna de Trans Hidrotrac SRL con un compartimiento alterado en Cochabamba, que contenía un recipiente con agua oculto, por lo que se procederá legalmente contra la empresa y el conductor.
Las operaciones también revelaron un vehículo en Cala Cala que tenía un doble compartimiento para el transporte de combustible. Las investigaciones continuarán para esclarecer estos hechos.
El Gobierno anunció que, a partir de este lunes, se publicará información en las páginas oficiales de la ANH y YPFB sobre los volúmenes de combustible disponibles y despachados en los surtidores, con el fin de asegurar que el combustible llegue a quienes realmente lo necesitan.