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Economía

El campo boliviano atraviesa por un momento crítico en el Día Mundial de la Agricultura

EconomíaPor Yovana Semo

El 9 de septiembre, al conmemorarse el Día Mundial de la Agricultura, el sector agrícola en Bolivia enfrenta desafíos significativos. Los agricultores están teniendo dificultades para obtener diésel justo cuando comienza la campaña de verano. A esto se suma la presencia de sequías, temperaturas elevadas y otros fenómenos climáticos que alteran los ciclos de siembra y ponen en riesgo las cosechas.

En Santa Cruz, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) ha señalado que la situación afecta más de 3 millones de hectáreas de cultivo y que el tiempo para preparar los terrenos se está reduciendo. Esta crisis se ha traducido en efectos negativos en la producción agrícola, con los cultivos de maíz que apenas han alcanzado a ser cosechados en un 65% a 70% hasta finales de agosto, en comparación con años anteriores donde la mayor parte de la cosecha ya estaba lista para esa época.

El retraso en la cosecha incrementa el riesgo de pérdidas, ya que los granos que están maduros pueden verse afectados por vientos, lluvia, humedad, plagas y hongos. En respuesta a esta situación, el Gobierno ha puesto en marcha algunas medidas para mitigar el problema. Yacimientos Petroleros Fiscales Bolivianos (YPFB) ha decidido aumentar el suministro en Cuatro Cañadas, comenzando con 30.000 litros diarios para cada surtidor, y los pequeños productores podrán acceder a 2.500 litros de diésel subvencionado a un precio de Bs 9,80 por litro.

Sin embargo, desde la CAO se indica que estas medidas son solo un alivio parcial, ya que el diésel no está llegando en las cantidades necesarias a diversas áreas productivas. Además, la situación se complica más con las condiciones climáticas que se están presentando. De acuerdo al Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), el país ya está sufriendo los efectos de un fuerte episodio de El Niño, que se traduce en temperaturas superiores a las normales y un alto riesgo de sequías severas entre septiembre de 2026 y enero de 2027.

En Tarija, las recientes heladas han causado daños en cultivos de papa, zanahoria, ajo y arveja. Asimismo, estudios citados por ANF han revelado que el cambio climático está alterando los calendarios de siembra y cosecha en varias regiones del país, lo que añade una capa más de incertidumbre a la ya desafiante situación del sector agrícola boliviano.