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Economía

El DS 5701: una solución temporal con limitaciones

EconomíaPor Pamela Rivero

El DS 5701 propone una estrategia razonable al sugerir que, dado que las refinerías en Bolivia operan con capacidad ociosa, se debe importar crudo para maximizar su uso. Sin embargo, este enfoque enfrenta un obstáculo crucial: el petróleo se paga en dólares, una moneda que escasea en nuestra economía.

Aunque este decreto podría incrementar ligeramente la disponibilidad de combustibles, no aborda el verdadero problema de fondo: la escasez de divisas. Además, no protege al país de las fluctuaciones internacionales en el precio del petróleo y el dólar. Sumado a esto, introduce una nueva complejidad al mercado de combustibles, que ya cuenta con diversas tarifas: un precio subvencionado, otro para grandes consumidores, y ahora, derivados de crudo importado.

La aparición de múltiples precios para un mismo producto podría incentivar la práctica del arbitraje, donde algunos compran a un precio bajo y venden a un costo más alto. Además, es necesario demostrar que el proceso de importar crudo, refinarlo en instalaciones pequeñas y distribuir gasolina o diésel resulta más económico que adquirir estos productos ya elaborados.

El DS 5701 puede activar refinerías inactivas, pero no tiene la capacidad de generar dólares ni de estabilizar la volatilidad del mercado. No ofrece una solución mágica para la producción de petróleo nacional, que sigue siendo un reto significativo.

La situación actual se asemeja a una curita en un paciente que necesita una cirugía mayor. Es imperativo que se logre un equilibrio entre precios, costos y el impacto social, así como también que se reanuden las exploraciones y la inversión en la producción de hidrocarburos líquidos.

El Gobierno ha optado por emitir decretos como respuesta a crisis inmediatas, pero aún no se vislumbra una estrategia a largo plazo. La urgencia es clara: se necesita garantizar el suministro de combustible para evitar que la economía se detenga y que el agro pueda operar sin contratiempos. Si el DS 5701 contribuye a ganar tiempo, su implementación es positiva, pero esto no debe confundirse con un avance hacia el futuro.

Bolivia debe dejar atrás la gestión de emergencias y construir un pacto energético que incluya reglas claras, inversión sustancial, exploración y producción sostenible. La emisión de decretos puede resolver crisis momentáneas, pero no constituye una política energética sólida. Un país que se dedica solo a apagar fuegos olvida cómo edificar una infraestructura efectiva.

"Hemos entrado en la dictadura del corto plazo: gobernar mirando la fila de mañana y olvidando el país de la próxima década."