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Sociedad

Impacto de la secundaria en la vida adulta: más que solo recuerdos

SociedadPor Luis Muiba

Las vivencias en la secundaria, ya sea ser aceptado, popular o tener cierto estatus, dejan huellas que perduran mucho tiempo. Según el profesor Mitch Prinstein, estas experiencias pueden afectar no solo nuestras interacciones sociales, sino también nuestra salud y satisfacción con la vida a lo largo de los años.

Prinstein, autor de "Popular: El poder de la simpatía en un mundo obsesionado con el estatus", ha conversado con muchas personas sobre sus recuerdos escolares, revelando que los nombres de los más populares se recuerdan con mayor claridad que los de los profesores o incluso de otros compañeros.

Las categorías sociales en la secundaria.

Los estudios del psicólogo John Coie en los años 80 han clasificado a los estudiantes en cinco categorías: aceptados, rechazados, controvertidos, abandonados y promedio. Estas categorías tienden a mantenerse estables a lo largo del tiempo y reflejan la dinámica social del entorno escolar.

Los jóvenes que son bien vistos suelen ser considerados amables y serviciales, mientras que los rechazados pueden ser percibidos como agresivos o víctimas de bullying, lo que afecta su desarrollo social posterior.

A medida que los adolescentes maduran, las dinámicas sociales cambian; la búsqueda de popularidad por comportamientos arriesgados como el consumo de alcohol puede resultar en problemas más adelante, mientras que ser aceptado en la secundaria se relaciona positivamente con la salud y las relaciones en la vida adulta.

Transformación de experiencias.

Las experiencias de rechazo o aceptación en la adolescencia pueden llevar a desarrollar habilidades emocionales valiosas. Los estudios sugieren que tener uno o dos amigos cercanos puede ser un factor protector en la vida social futura.

Sin embargo, Prinstein advierte que los patrones aprendidos en la secundaria pueden repetirse en la adultez si no se toman en cuenta. Las percepciones que se forman en esos años pueden influir en cómo interpretamos nuestras interacciones sociales más adelante.

Las experiencias que tenemos de chicos, ya sea que caigamos bien, que seamos populares o tengamos un estatus alto parecen tener un efecto duradero aún 40 años después.

En resumen, aunque el paso del tiempo puede cambiar el estatus social, las experiencias vividas en la secundaria marcan profundamente y pueden definir la forma en que interactuamos en la vida adulta.