Paz impulsa un cambio en la gestión del gas hacia la industria y el agro
El presidente Rodrigo Paz brindó un mensaje claro sobre la necesidad de transformar el uso de los recursos hidrocarburíferos de Bolivia. En su opinión, la recuperación de las reservas de gas debe enfocarse en impulsar la industria nacional y el desarrollo agropecuario, en lugar de depender exclusivamente de las exportaciones a países como Brasil.
Durante la inauguración de la perforación del pozo Junín-9D, ubicado en Santa Rosa del Sara, Santa Cruz, el mandatario subrayó la importancia de que el gas contribuya a la creación de industrias y a la mejora del sector agropecuario, en lugar de ser destinado solo a proyectos ineficaces como grandes edificaciones.
La actividad tuvo lugar en un contexto de inversión de 6,4 millones de dólares y está siendo liderada por YPFB Chaco. Se prevé que este pozo ayude a recuperar reservas de gas natural, en un momento crítico marcado por la disminución de la producción y la necesidad de asegurar el suministro energético en el país.
Paz recordó que el desarrollo del campo Junín comenzó en 1991 y resaltó que los significativos hallazgos de gas que generaron ingresos para el país se lograron antes de la última etapa de gobierno del MAS, que ha durado más de dos décadas.
Según información oficial, la producción inicial del pozo Junín-9D se proyecta en 8 millones de pies cúbicos diarios, lo que implicaría un aumento del 10% respecto a la producción actual de YPFB Chaco. Además, se estima que se recuperarán alrededor de 10 Bcf en reservas de gas, mientras se evalúan otros horizontes potenciales.
Todo lo que genere la energía en Bolivia tiene que ser para producir, no para la ideología, no la derecha ni la izquierda, sino el pueblo, para la gente, para el crédito, para el consumo, para desarrollar, para todo aquello que se olvidó.
El pozo Junín-9D, según Paz, representa un primer paso significativo dentro de una estrategia más amplia orientada a recuperar la seguridad energética en el país en el mediano y largo plazo.
Finalmente, el proyecto se prevé que genere ingresos por 47 millones de dólares, de los cuales se estima que 25,9 millones serán recaudados por el Estado boliviano, lo que refuerza la importancia de contar con una política energética que priorice el desarrollo interno.