Reactivación de exploración de hidrocarburos en Junín-9D
Este viernes, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, junto al gobernador cruceño, Juan Pablo Velasco, llegó al campo Junín Norte, en la provincia Sara, para dar comienzo a la perforación del pozo Junín-9D (JNN-9D), que es operado por YPFB Chaco.
La inversión proyectada para este proyecto es de aproximadamente 6,4 millones de dólares. Su finalidad es aprovechar las reservas de gas que quedan en los reservorios Sara y Piray, además de obtener datos sobre el potencial hidrocarburífero de las formaciones Tariquía, Yecua e Ichoa.
Según las estimaciones del proyecto, se espera que el nuevo pozo pueda alcanzar una producción inicial de hasta 8 millones de pies cúbicos de gas por día (MMpcd). Asimismo, la producción acumulada podría alcanzar los 9,1 billones de pies cúbicos (Bcf) de gas de venta, y si los resultados de la perforación son positivos, la producción comenzaría en noviembre de 2026 con un caudal inicial de 4,5 MMpcd.
Durante su recorrido hacia el campo, el presidente Paz subrayó la importancia de reactivar la actividad exploratoria para aumentar las reservas de gas en el país. "Volvemos a construir", enfatizó, señalando que la continuidad de la investigación y la exploración de nuevas reservas es esencial para la generación de energía.
Este traslado se produce en un momento de preocupación nacional debido a la disminución en la producción de hidrocarburos y los problemas de abastecimiento de combustibles. En este sentido, el Gobierno busca fomentar nuevas inversiones y proyectos de exploración como parte de su estrategia para recuperar la capacidad energética del país.
El proyecto Junín-9D cuenta con las licencias ambientales y permisos necesarios para trabajar con sustancias peligrosas, lo que es un requisito indispensable para la realización de estas actividades.
La iniciativa marca uno de los primeros esfuerzos de la administración de Paz para reactivar la exploración y explotación de hidrocarburos. Sin embargo, el éxito del proyecto dependerá de la capacidad del pozo para confirmar las reservas y cumplir con los niveles de producción esperados.