Refinerías podrán importar petróleo según el nuevo Decreto Supremo 5701
El nuevo Decreto Supremo N.º 5701, promulgado el 7 de septiembre de 2026 por el presidente Rodrigo Paz Pereira y su gabinete, permite a las refinerías en Bolivia importar petróleo crudo con el fin de aumentar la disponibilidad de combustibles en medio de una crisis energética y social.
La principal característica de esta normativa es que la autorización para importar petróleo se limita exclusivamente a las refinerías, las cuales deberán procesar el crudo y comercializar los productos resultantes. Esto significa que no cualquier empresa o particular puede realizar estas importaciones.
Los volúmenes de petróleo a importar serán determinados por el Comité de Producción y Demanda (PRODE) y el crudo deberá ajustarse a los estándares de calidad establecidos por el Ministerio de Hidrocarburos y Energías.
Entre las novedades del decreto, se establece que los productos refinados a partir del petróleo importado podrán ser vendidos a precios de mercado, permitiendo a las refinerías comercializarlos a distribuidores mayoristas, grandes consumidores, estaciones de servicio y clientes directos.
Además, el decreto contempla la posibilidad de exportar cualquier excedente de producción, aunque esto requerirá una autorización previa.
En relación a la tributación, se establece que la alícuota del Impuesto Especial a los Hidrocarburos y Derivados (IEHD) será de 0,00 bolivianos por litro para la venta interna de combustibles derivados del petróleo importado, vigente hasta el 31 de diciembre de 2030. También se modifican otros aspectos relacionados con el IEHD y los precios de los combustibles nacionales.
El decreto también faculta a la estatal YPFB y a las refinerías para adquirir crudo reconstituido y gasolinas blancas de producción nacional, acordando precios entre las partes. Con estas acciones, el Gobierno busca aumentar las fuentes de abastecimiento y disminuir los costos de importación de combustibles, en un contexto donde hay escasez de dólares y una baja producción interna.
Finalmente, el Decreto Supremo N.º 5701 abroga el anterior Decreto Supremo N.º 5548, que había sido emitido en febrero de 2026, reafirmando así el compromiso del Gobierno para abordar la crisis de combustible que afecta al país.